gente

CONSIDERADA POR MUCHOS LA MUJER MÁS BELLA DEL MUNDO, AISHWARYA RAI, EJERCE DE EMBAJADORA LONGINES DE LA ELEGANCIA, UN TÍTULO QUE LE CORRESPONDE A LA PERFECCIÓN TANTO POR SU BELLEZA COMO POR SU PROLÍFICA CARRERA Y VIDA INTACHABLE. NATIVA DE LA REGIÓN DE MANGALORE AUNQUE CRIADA EN MUMBAI, ESTA MUJER DE OJOS VERDES ES, SIN DUDA, LA MEJOR REPRESENTANTE DE INDIA EN EL MUNDO.

Aishwarya Rai, “la pantera más bella del planeta”

Siempre quiso ser arquitecta pero sus impactantes ojos verdes la llevaron por otros derroteros. Aishwarya Rai dejó las aulas de la Escuela de arquitectura de Mumbai por las pasarelas y, lo que comenzó como un pequeño job durante su tiempo libre, se convirtió en una gran carrera. Rápidamente comenzó a desfilar para los principales diseñadores indios y en 1994 se atrevió con el concurso de Miss India donde fue elegida primera dama de honor, lo que le dio la posibilidad de competir y vencer en el certamen de Miss Mundo imponiendo los cánones de la belleza hindú. India se hizo eco de su éxito y de su potencial para representar a un país cada vez más emergente en la esfera mundial y la designó como su embajadora internacional hasta fines de 1995. Aishawrya Rai siempre ha reconocido que este título no sólo le permitió relacionarse con multitud de dignatarios de alto rango sino que fue el inicio de un compromiso incondicional con obras sociales y organizaciones benéficas que sigue ocupando una gran parte de su vida.
Su creciente popularidad y su bello y peculiar rostro no podían dejar indiferente a la principal industria cinematográfica del mundo: Bollywood, que no tardó en interesarse por ella y proponiéndole cada vez papeles más importantes. Nombrada mejor actriz por Filmfare, el equivalente hindú de los Oscars, y Zee Cine, otro de los más prestigiosos galardones de la industria cinematográfica india, la bella actriz protagonizó en el año 2002 el papel que la catapultó definitivamente al estrellato: La bella Pora de la superproducción Devdas, la primera versión en color de un best seller de la literatura india y un taquillazo sin precedentes en su país. La película que consiguió una proyección especial en el Festival de Cannes lanzó a Aishwarya Rai a la escena internacional, aunque fue su primer film en lengua inglesa Brides and Prejudice con el que consiguió afirmarse como una estrella de proyección internacional copando programas de máxima audiencia en Estados Unidos y las portadas de las más prestigiosas revistas. Por si eso fuera poco, en 2007, la boda digna de un cuento de hadas con Abishshek Bachchan, actor y heredero de una de las grandes dinastías del cine indio, la coronó indiscutiblemente como la reina de Bollywwod.A sus 34 años, Aishwarya Rai Bachchan tiene en su haber más de 24 películas y varios contratos publicitarios con grandes firmas multinacionales y es considerada una de las actrices mejor pagadas de su país. Lo cierto, es que su imagen simboliza a la perfección la cultura india, una equilibrada combinación de modernidad y tradición que queda patente en su recorrido personal. Nacida en una familia de confesión hindú de Mangalore, en el estado sureño de Karnataka, de un padre biólogo marino y una madre escritora Rai tuvo una infancia privilegiada y por ello es consciente de la necesidad de propiciar el acceso a la educación de las niñas indias menos favorecidas como única forma de asegurar su independencia en un país en el que el papel de la mujer está a menudo menospreciado. Con esa finalidad y en colaboración con L’Oreal India y Aide ET Action-an NGO, la actriz ha inaugurado recientemente la campaña “Beautiful Beginnings”. Ya sea comprometida con la campaña a favor del microcrédito , en la defensa de los animales o al frente de su propia fundación, Aishwarya Rai tampoco ha dudado en donar sus maravillosos ojos al Banco de Ojos de India para demostrar su total compromiso con la causa. “Bella por fuera y por dentro” como la definió un titular de la prensa india, esta mujer incansable asume su papel de esposa y profesional y hasta bromea sobre su propia condición de mujer respetuosa con las tradiciones de su país, pero no renuncia ni un ápice a su independencia como lo prueba su última interpretación en La Pantera Rosa en la que muestra, para alegría del espectador, su faceta más sexy.