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Cindy Crawford

CINDY CRAWFORD ES LA ENCARNACIÓN DE TODO SUEÑO AMERICANO, LA TOP MODEL DE LOS 90 QUE LO HA CONSEGUIDO TODO, FAMA, DINERO, FAMILIA, RECONOCIMIENTO Y UNA ESPLÉNDIDA FIGURA. TRAS PARTICIPAR EN ELITE MODEL LOOK, CINDY SUPO APROVECHAR EL TIRÓN Y LANZARSE A LA, PASARELA, CINE, TELEVISIÓN Y SER LA IMAGEN DE MUCHAS FIRMAS DE RECONOCIDO PRESTIGIO A NIVEL MUNDIAL UNA ESPECTACULAR MUJER QUE HA ENAMORADO AL PÚBLICO DESDE UNA PASARELA Y DURANTE TODA UNA DÉCADA.

Cynthia Ann “CINDY” Crawford

Muchas jóvenes sueñan con transformarse en una supermodelo, en una top model, en ese anglicismo que irrumpió en el campo de la estética para destacar la popularidad y dimensión internacional de una modelo como Cindy Crawford. Sin embargo, ella no le da tanta importancia, aunque es consciente de que gran parte de su fama se debe a tener un cuerpo con formas. Cynthia Ann Crawford nació en DeKalb, cerca de Chicago, el 20 de febrero de 1966. Chica de la América profunda, segunda de cuatro hermanos y con un padre electricista, termina convertida en una de las mujeres más deseadas del mundo. En 1983 debuta como modelo en Chicago y con 20 años saluda a la Estatua de la Libertad y ficha para la agencia Elite. No hay miel sin hiel, y Cindy ha tenido que hacer frente a la infinidad de rumores que empezaban a rondarla. Desde chismes relacionados con su sexualidad hasta fotos más que comprometidas. También contribuye a ello su matrimonio con el actor Richard Gere en 1991. Durante sus tres años de convivencia, son una de las parejas más populares de Hollywood. A los pocos meses solicitaron el divorcio. Pero Cindy se casa de nuevo. Esta vez es con el empresario Randy Gerber, en una boda íntima celebrada en las Bahamas en 1998. Desde su matrimonio con Richard Gere, su gran anhelo es tener un hijo y la modelo lo hace realidad en julio de 1999 con el nacimiento de su primogénito, Presley Walker. Y en septiembre de 2001 nace la pequeña Kaya Jordan. Por fin cumplía su sueño más dorado “sólo me sentiré completa como persona cuando sea madre”.

Es una mujer bella siempre envuelta en un constante glamour, un ídolo que robó el protagonismo que entonces pertenecía en exclusiva a las actrices de Hollywood. Y así, en poco tiempo, se convirtió en la mujer más guapa y deseada de América, hasta el punto de que el cantante Prince la elevó a la categoría de musa y fuente de inspiración de sus composiciones naciendo de esta atracción la canción “Cindy C”.

Empezó a aparecer en las revistas más importantes del mundo, posaba frente a la cámara de los fotógrafos más prestigiosos y las firmas más selectas la querían contratar para sus campañas publicitarias. Cenicienta se había convertido en top model.

Modelo de altos vuelos
Una estrella como la Crawford parece vivir siempre estupenda y en un mundo de color de rosa, pero aun así no se olvida de su simple condición de persona y de la existencia de otras realidades bien distintas. Por ello, ha ofrecido su imagen para otras campañas, participando como benefactora de la Sociedad Americana de Leucemia, en memoria de su hermano, que murió a la edad de cuatro años por esta enfermedad. Dona la mitad de lo que gana a esta fundación, además de ayudar a la Asociación contra el SIDA y apoyar la investigación científica para el cáncer de mama.

Cobrando cifras astronómicas parece que sabe como invertirlas y, además de su vena solidaria, llegó un momento en el que decidió retirarse de las pasarelas para convertirse en empresaria. Ha creado su propia línea de belleza que incluye jabones, perfumes y productos para el cabello. Este nuevo proyecto surgió en la mejor etapa de la modelo, viviendo un excelente momento profesional y personal: ya ha realizado sus pinitos en la interpretación no con demasiado éxito, triunfan sus vídeos de fitness, ha lanzado una línea de ropa para bebé y también ha comenzado una aventura literaria con la publicación de un libro sobre educación infantil “About Face”. En la actualidad es la imagen de la reconocida marca de joyas Omega, y aunque ella misma ha destacado que su anillo de boda es la pieza más sentimental que tiene y de la que nunca se despega, Cindy afirma que “las joyas no son objetos realmente útiles, pero te hacen sentir bien. Son elementos que hacen más bonitas a las mujeres. Yo las que más utilizo son los collares, porque los puedes llevar con cualquier cosa, pero suelo llevar también anillos y pendientes. También me gustan...