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Daniel Craig

MIENTRAS LA ÚLTIMA PELÍCULA DE JAMES BOND, QUANTUM OF SOLACE, ARRASA EN LAS TAQUILLAS, DANIEL CRAIG PREPARA SUS DOS PRÓXIMOS PROYECTOS Y PIENSA EN SUS MERECIDAS VACACIONES

Daniel Craig. Dedicated to Daniel.

Muy pocos apostaban por él y era lógico porque Daniel Craig nunca ha sido el estereotipo de James Bond o de gentleman londinense. Sin embargo, sus potentes brazos, su cabello rubio y su cara de ‘forzudo chico del Este’ han causado furor y pasarán a la historia, al menos entre las féminas y las taquillas, ya que cada vez que se estrena una película de la saga interpretada por él, las cifras no hacen más que crecer y batir récords.

El actor inglés, nacido en Chester, es el sexto y último que ha interpretado al mítico agente 007; una vez en Casino Royale -la anterior película- y otra en Quantum of Solace, recién estrenada. Aunque no hay confirmaciones de ningún tipo, Craig desea protagonizar el próximo filme. De hecho, en un reciente contrato que firmó se estipulan cuatro películas más y la mismísima Barbara Broccoli, hija del famoso productor de todos los largometrajes de 007, ha declarado que quiere contar con él.

Desde muy joven, Daniel Craig quiso dedicarse a la interpretación y con tan sólo 16 años se trasladó a Londres para formarse en Arte Dramático. En 1990, estuvo en Valencia representando la obra Bodas de Sangre de García Lorca en inglés, gracias a un intercambio que realizó su escuela de teatro. Una bonita experiencia que nunca olvidará, “me acuerdo mucho del profesor Manuel Conejero, que ahora trabaja en el instituto Shakespeare, y del director Edward Wilson”.

En la actualidad, aunque no desecha la idea de regresar a los escenarios, Daniel Craig está centrado únicamente en el cine. En su filmografía aparecen títulos como Munich, Camino a la perdición, Lara Croft, The Jacket o La Brújula Dorada, película con aspiraciones a saga, en la cual se involucró mucho, pero que no tuvo una gran acogida, “ha sido algo un poco triste porque era una gran película de la que se esperaba más. Lo que ocurre es que ha tenido mucho éxito en otros países pero no en Estados Unidos que es donde está el dinero”. Quantum of Solace, que vendría a significar ‘Un poco de consuelo’, es el complejo título que lleva la última película que ha interpretado como agente 007. Se trata de uno de los relatos del libro Sólo para tus ojos de Ian Fleming, escritor y creador de la figura de James Bond.

Nada más comenzar, este filme impacta por su mítica presentación de última generación, echando toda la carne al asador, en lo que a diseño y música se refiere. La canción Another way to die, un tema de Jack White y Alicia Keys, da un ritmo potente y es sorprendentemente cautivador.
El resto de la película no se puede revelar pero sí recomendar. Sólo hay un pero, los más puristas saldrán de la sala del cine echando en falta algo, y eso es nada más y nada menos que la mítica frase de: “Mi nombre es Bond, James Bond”.

Bien vestido de los pies a la cabeza, con trajes cada vez más entallados y sus ojos de color azul eléctrico, Daniel Craig en persona parece más joven y mucho más pacífico de lo que es en la película. Es cercano, sonriente y muy agradable; nunca pierde la compostura.

A la vista de todos está que su papel de James Bond es diferente al de los anteriores; más rudo, menos conquistador y con una ligera pérdida de humor, se presenta más preocupado, más enfadado con el mundo y, quizás, sufriendo una gran contradicción interna, “he pretendido hacer algo más fresco, no quería estar repitiendo siempre los mismos chistes. El James Bond de ahora es más vulnerable porque creo que es importante introducir elementos reales en el personaje para hacer a los espectadores más partícipes de la historia. James Bond es un asesino y su trabajo consiste en matar a gente y por eso ahora se plantea más dilemas morales. Al principio está más furioso, cabreado, aunque poco a poco no lo está tanto porque en vez de matar utiliza la justicia. El personaje tiene que ser creíble, hay que humanizarlo”...