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Es parte del equipo de profesionales que componen la Clínica Dental Dávila de Santander. Actualmente se encuentra inmersa en la ortodoncia lingual, una técnica muy novedosa que permite corregir la sonrisa de un modo invisible, cómodo y personalizado.

Amaia Bilbao de Clínica Dental Dávila de Santander

Amaia Bilbao es ortodoncista, un trabajo que le apasiona porque le aporta muchas satisfacciones, “sobre todo la posibilidad de crear una sonrisa sin complejos, ayudar a la gente sonreír sin miedo, a conseguir unos dientes bonitos y sanos. Es muy gratificante cuando un paciente quiere cambiar y juntos lo conseguimos”. Forma parte, junto a su marido y otros dos odontólogos, del equipo de profesionales que componen la Clínica Dental Dávila en Santander, que ofrece servicios de última generación de todas las ramas de la odontología en general, implantología, ortodoncia, periodoncia, endodoncia, prótesis, odontopediatría, estética dental y blanqueamientos dentales. “Mi marido y yo nos hemos especializado mucho cada uno en su campo, así que hace tiempo decidimos formar un equipo completo con otros profesionales. Eso nos permite a todos la posibilidad de seguir formándonos en las nuevas técnicas, materiales y tecnologías digitales para optimizar nuestro trabajo. Para nosotros es una gran responsabilidad poder presentar al paciente las soluciones más adecuadas e innovadoras. “Ofrecemos soluciones basadas en la salud, función y estética. La preocupación y necesidad del paciente es nuestra prioridad”
Actualmente Amaia Bilbao se encuentra inmersa en un proyecto revolucionario llamado ortodoncia lingual, una ortodoncia invisible, personalizada y cómoda colocada por la parte interna del diente,
a su vez, permite a los pacientes rectificar la mala posición de sus dientes escondiendo los antiestéticos brackets, que provocan una sonrisa metálica nada favorecedora. Además, la ortodoncia lingual cuenta con un sistema de brackets avanzado que disminuye el daño del esmalte del diente y las manchas o descalificaciones que aparecen tras el tratamiento y que pueden acarrear problemas en la salud dental del paciente. Otra de las ventajas de la ortodoncia lingual es que tampoco entorpece el habla ni resulta más dolorosa que cualquier otro tratamiento similar. Después de un estudio previo minucioso, comenta Amaia, en principio cualquier persona es apta para ser tratada con esta técnica, y desde luego la ortodoncia lingual es perfecta para quienes quieren embellecer su sonrisa pero sin que el resto del mundo sepa que tienen implantado el aparato. “Vivimos en una sociedad en la que las cuestiones estéticas importan mucho y lo cierto es que la población debería ser más consciente de que las mal oclusiones no sólo son un problema infantil”. La ortodoncia lingual es la técnica del futuro, que ya se aplica en el presente.