| |
Atrapados por su buen gusto
L a Balsa abrió sus puertas en 1979 de la mano de Memé y Antonio López de Lamadrid, gerente y uno de los propietarios de Tusquets Editores- con el apoyo de la familia Güell. Encargaron el proyecto a Óscar Tusquets y Lluís Clotet que decidieron conservar los muros de piedra de la balsa original de regadío y levantar una estructura de madera sobre ellos para crear un restaurante con estilo propio, en la zona alta de Barcelona. La genialidad de sus terrazas y los grandes ventanales le valieron el Premio FAD de arquitectura en 1979. Durante todo este tiempo, La Balsa ha sido un espacio donde la calidez, el buen gusto y la gastronomía, han convivido de forma armónica. Estamos en momentos de cambios, ¿no? ¿Qué habéis hecho para no perder la esencia del mismo y a la vez innovar? Durante 31 años La Balsa ha sido un lugar de referencia a nivel gastronómico en Barcelona, eso significa que se han hecho las cosas muy bien. Lo que pretendemos en esta nueva etapa es mantener la esencia de La Balsa pero incorporando una carta más variada y amplia donde se puedan degustar nuevos sabores acordes con las tendencias actuales y así poder ofrecer al público una oferta surtida y contemporánea. (...) Sigue en pdf
|
|
|