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Guillermo Rábano

"HACEMOS MEJOR MEDICINA, PERO CORREMOS EL RIESGO DE PERDER EN LA RELACIÓN PERSONAL"

Guillermo Rábano. Retos cumplidos

El Dr. Guillermo Rábano mira hacia el futuro ilusionado con su clínica oftalmológica Quo, proyecto que vio la luz en 2006. Un reto muy importante que culmina una carrera marcada por la vocación de servicio a la sociedad, de luchar contra la enfermedad. Destaca tres influencias decisivas en su vida, “el estímulo y apoyo constante de mi mujer, Elsa, de mis maestros, en la facultad y durante la residencia, y el reto que ha supuesto la apertura de la clínica Quo”. Para Guillermo, el mejor momento del día es cuando llega a casa y puede sentirse satisfecho por el trabajo realizado, se siente muy motivado profesionalmente por el agradecimiento de los pacientes, sentir cómo valoran el esfuerzo por curar sus ojos. De entre todos sus casos, recuerda uno especialmente: “un paciente con Metástasis Orbitoria de un melanoma cutáneo, fue una cirugía paliativa para aliviar sus dolores, me marcó mucho profesionalmente”. Respecto al presente de la Medicina y más concretamente de la Oftalmología, opina que “estamos muy tecnificados, con aparatos muy sofisticados. Hacemos mejor medicina, pero corremos el riesgo de perder en la relación personal”. Y, respecto al futuro de este campo, que “sin ninguna duda, está en la retina, porque es el campo más delicado, y el más retador y el que mayores causas de ceguera produce”. Personalmente disfruta todo lo que puede de la familia y de los amigos, le gusta hacer deporte y viajar, especialmente a Cádiz, donde confiesa que tiene la necesidad de escaparse por lo menos dos o tres veces al año. La clínica es, ahora mismo, donde concentra sus pensamientos, un proyecto hecho realidad, para el que cuenta con un equipo de oftalmólogos de diferentes subespecialidades de los que declara que aprende cada día, “el Dr. Gonzalo Blanco, Dr. Antonio Giraldo, Dra. Antonia Saornil y el Dr. Eduardo Silva, un equipo de diez, sin ninguna duda”.