Buscar en SPEND IN
Recibe nuestras novedades
HOME
GENTE
ESTILO
NSENCIA
EVENTOS
ARQUITECTURA Y DECORACIÓN
ARQUITECTURA
DECORACIÓN
LIVING
MOTOR
BELLEZA
OCIO
VIAJES
GOURMET
ARTE
CULTURA
DEPORTE
BAZAR
GUÍA
RELOJES Y JOYAS
BUSINESS
Contacto
Suscripción
Hemeroteca
Portadas
Vídeos
cultura
Volver
José Luis Galar
«AHORA PARA NOSOTROS ERES UN DIOS, PORQUE ERES FORASTERO; SI TE QUEDAS ENTRE NOSOTROS CUATRO O CINCO DÍAS, NO SERÁS NADA»
Tristes tópicos
A veces uno se encuentra de repente con una expresión tan neta que te coloca en el epicentro de un torbellino de asombro, dejándote tan despejado como si hubieras inhalado un botella de oxígeno de tamaño familiar.
Esto me ha sucedido no hace mucho al recalar en una frase del libro Larga carretera de arena de Pasolini. Un autor de cuya producción literaria apenas sabía nada y que de forma espontánea, e incluso un tanto azarosa, me dio por revisar y a la que me estoy aficionando, pues descubro perlas que no son fáciles de encontrar entre los borbotones de libros que surten cada día.
Para centrar el contexto de la expresión a la que me referiré se hace necesario decir que el citado libro se basa en unos apuntes que el artista hizo mientras recorría a bordo de un Fiat Millecento gran parte de la costa italiana, narrando desde una óptica subjetiva lo que en cada instante llamaba su atención… Pues bien, la expresión en concreto corresponde a algo que una persona le dice cuando llega a Taranto: «Ahora para nosotros eres un dios, porque eres forastero; si te quedas entre nosotros cuatro o cinco días, no serás nada».
Ante ese escopetazo a bocajarro me quedo boquiabierto por la sencillez en la exposición de un concepto que habita en el fondo del tiempo y que nos empeñamos en arrinconar tachándolo de «tópico» despreciando un poco su veracidad, pero que como casi todos los tópicos posee en su origen mayor o menor grado de verdad.
Y aunque no me atrevo a afirmar que hay lugares en donde ese tópico se vuelve más cierto que en otros, puesto que no he estudiado «científicamente» el fenómeno, sí que puedo concluir desde mi experiencia que he conocido un universo —en su acepción matemática— de gentes de diversas procedencias, y que elementos de algunas de esas procedencias aventajaban a los de otras en la carrera por lograr el desprestigio de lo más cercano y conocido frente a lo que viene de fuera.
Supongo que cada uno de nosotros tendrá en su armario una infinidad de ejemplos sufridos en propia carne y quizá también inflingidos a otras carnes, pero en cualquier caso se comprenderá que no cite aquí ningún ejemplo concreto de «procedencia» paradigmática desde la que podríamos decir lo mismo que en Taranto le espetaron a Pasolini o algo semejante a lo que el príncipe de Salina dijo a Chevalley en El Gatopardo: «a los sicilianos solo nos interesan las novedades cuando ya están muertas». Sustituyan «sicilianos» por lo que a ustedes les parezca mejor y habrán construido su tópico, que quizá emulando a Lévi-Strauss —Tristes trópicos— pudiéramos mejor decir: tristes tópicos.
enviar a un amigo |
Volver
Más artículos de cultura
SECCIONES
Home
Gente
Arte
Ciencia
Deporte
Empresa
Espectáculos
Gastronomía
Institucional
Joyería
Moda
Estilo
Nsencia
Eventos
Motor
Belleza
Relojes y joyas
Business
Arquitectura y decoración
Arquitectura
Decoración
Living
Ocio
Viajes
Gourmet
Arte
Cultura
Deporte
Bazar
Guía
EVENTOS
Andalucía
Aragón
Asturias
Baleares
Cantabria
Castilla la Mancha
Castilla León
Cataluña
Ceuta
Galicia
INTERNACIONAL
La Rioja
Madrid
Murcia
Navarra
País Vasco
Valencia
OTRAS SECCIONES
Vídeos
Portadas
Hemeroteca
Suscripción
Contacto
Global Luxury Communications 2012
Aviso Legal
Recibe nuestras novedades: