viajes

Sur de la Patagonia Argentina, glaciares y estancias

Viajamos al sur de la Patagonia argentina para conocer sus glaciares y sus estancias, los complejos ganaderos que fueron base del desarrollo de estas tierras. Para introducirnos contamos con la experiencia de Tamara y Federico Abeijón, gerentes de la histórica Estancia Alta Vista que se ha reconvertido en uno de los hoteles con más encanto del cono sur. Ellos nos desvelan los secretos de un estilo de vida único y nos descubren la belleza salvaje de sus paisajes.

Sur de la Patagonia Argentina, glaciares y estancias

Vuelo 5454 de Aerolíneas Argentinas. Hace un par de horas que despegamos de Buenos Aires y sobrevolamos la Patagonia. Observo desde la ventanilla los enormes espacios vacios que alternan praderas y páramos. Impresiona la inmensidad. El verano austral ha pintado un lienzo de grandes manchas ocres sobre el que sólo destacan las motas azul oscuro que forman los pequeños lagos y las aguas embalsadas que se dispersan en la planicie. Me parece distinguir trazos claros y sinuosos que recorren la superficie como pequeñas venas, supongo que serán los caminos de tierra que conectan los dispersos lugares que en los mapas se distribuyen irregularmente. No distingo asfalto. Mientras cruzamos algunas cordilleras coronadas por nieves perpetuas leo una recopilación de textos de viajeros, entre los que hay nombres tan ilustres como Darwin o D’Orbigny, Claraz o Musters, que recorrieron la Patagonia durante el siglo XIX. Leyendo sus relatos me pregunto qué tipo de hombres eran capaces de dejarlo todo y perderse por estas rutas durante semanas sin mayor garantía que una vaga promesa de una vida mejor. Iluminados, locos, desesperados, seguramente un poco de todo. Las descripciones son minuciosas, a veces excesivamente románticas y otras demasiado descarnadas; poco a poco me voy haciendo una idea de la variada maraña humana que fue colonizando estas tierras hasta llegar a las paredes infranqueables de los glaciares o a los confines australes en Ushuaia. Hasta aquí llegaron todo tipo de pioneros, aventureros y geógrafos, muchos europeos con las maletas llenas de hambre, gauchos buscavidas, jesuitas y salesianos predicando la buena nueva, pastores galeses y escoceses, ganaderos vascos que serían englobados con el resto de españoles con el despectivo apelativo de “gallegos”, y toda suerte de elementos con cuentas pendientes con la justicia o simplemente que consideraban muy ventajoso vivir lejos de su mirada. Me imagino que las motivaciones y las necesidades, sobre todo las necesidades debían ser tan amplias como las que mueven a los subsaharianos a jugarse la vida en rocambolescas embarcaciones de madera para alcanzar el prometido paraíso europeo. La mayoría, como les sucedió trágicamente a un grupo de polacos en 1896, terminaron regresando aborrecidos por la soledad y la dureza de una tierra hostil al arado y a los cultivos del viejo mundo; otros vivieron de manera insignificante y anónima, pero sin embargo hubo una minoría, que progresó para convertirse en una clase dirigente, los “estancieros”, que daría forma a esta tierra y a su sociedad. Ellos consiguieron adaptarse al viento helado de invierno y al aplastante calor del verano, sabiendo comprender la riqueza de una naturaleza tan rica como indómita para dominar una sociedad de frontera, caótica y desorganizada. Introdujeron las ovejas y se sumaron al ciclo de la lana que empujo a partir de 1840 la economía argentina, cuando el vellón australiano y neozelandés no era capaz de satisfacer las demandadas de lana de calidad de los telares ingleses, franceses, belgas y norteamericanos, sobre todo. El trabajo generación tras generación conformó las extensas propiedades que articularon y poblaron lo que hasta entonces habían sido enormes vacíos y afianzaron el dominio argentino de esta zona. Una voz metálica nos pide que nos abrochemos los cinturones, aterrizamos en El Calafate y siento curiosidad de saber qué queda de los estancieros y su cultura. (...) Sigue en pdf
+ información
El Calafate. Argentina
Hotel Los Sauces. Patagonia Argentina