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Bannatyne: desde 1834

JOSE PIRIS & ASOCIADOS ha sido el estudio encargado de llevar a cabo el proyecto de Bannatyne Joyeros que abre las puertas de su nueva joyería en Santander cargada de una larga tradición desde 1834.

Bannatyne: desde 1834

La familia Bannatyne, poseedora de una larga tradición en el sector de la alta joyería y la relojería desde 1834 es un emblema en a nivel nacional. Ha inaugurado recientemente su nuevo establecimiento comercial en el Paseo de Perdeda de la capital cántabra donde siguen poniendo a disposición de sus clientes excelentes piezas de alta joyería y relojería procedentes de los mejores talleres del mundo así como sus diseños propios. Todas las piezas que ofrecen en Bannatyne Joyeros tienen como denominador común un trabajo exigente que las hace únicas. Excepcionales procesos de creación, innovación hasta la última pieza, novedosos materiales y cortes.
El nuevo local ocupa un espacio de 130m2 en la planta baja de un edificio histórico del siglo XVIII con fachada a tres calles y con la peculiaridad que sus vanos y su muro exterior de piedra están protegidos por el plan especial de Protección del Paseo Pereda Castelar trazado por el Ayuntamiento de Santander. El arquitecto Ignacio Perde Pérez y Jose Piris con su equipo, expertos en este tipo de proyectos, han culminado con éxito un trabajo complicado y apasionante a partes iguales en el que cabe destacar la sensibilidad de los interioristas a la hora de trabajar sobre un material preexistente en un edificio protegido y cómo han conjugado lo nuevo con lo antiguo manteniendo una estética coherente. En este sentido, explica José Piris, “La esencia del proyecto es combinar sencillez con lujo, funcionalidad con elegancia y adaptarse al siglo veintiuno”. En la tarea de rehabilitación de la estructura del edificio la tarea fundamental ha sido descubrir y restaurar los pilares de piedra y vigas de madera antiguos enmarcándolos en techos lisos y molduras de escayola invertidas.
En cuanto al interiorismo, lo más complicado, asegura José Piris ha sido conseguir crear un ambiente relajante y tranquilo teniendo en cuenta que una joyería debe tener una iluminación adecuada para que las piezas que se exponen brillen como se merecen y se aprecien bien todos sus detalles. Respecto a los materiales, “Hemos optado por un sólo material para el mobiliario y pavimento, el roble, en distintos cortes y texturas pero en un acabado lo más natural posible. De esta manera hemos conseguido unificar el espacio y crear una atmósfera muy cálida y natural”. Los materiales nobles se han combinado con latón rayado a mano, otorgando a los muebles un aspecto muy artesanal que se vincula directamente con el trabajo minucioso que se realiza en la joyería.
Por otro lado la amplitud del local es un hecho que destaca especialmente. Para conseguir este efecto de profundidad que permite entrar en el local la luz natural y tener una visión de cojunto de toda la joyería. Sin embargo, atendiendo a la necesidad del negocio, se han creado una serie de paneles correderos que delimitan las estancias destinadas a zona privada y despacho.
Como en todos los proyectos de Jose Piris & Asociados en los detalles está la diferencia, por eso merece la pena observar elementos como el círculo de cristal de detrás del mostrador que simula los ojos de buey marinos haciendo así referencia al entorno en el que se ubica el local, frente al mar Cantábrico.