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Teresa Perales

Es la atleta paralímpica española con más medallas de la historia. Una mujer de sonrisa arrolladora y vitalidad contagiosa que, tras perder la movilidad de las piernas a los 19 años a causa de una neuropatía, se lanza al agua para hacer leyenda.

Teresa Perales

Especialista en transformar lo adverso en oportunidad, disfruta de la vida cada día. Su ambición en la piscina no tiene límites. Tampoco en la vida. Y no hay obstáculo que se interponga en su camino.
En los últimos años, se ha especializado en coaching ejecutivo y crecimiento personal convirtiéndose, gracias a sus numerosas charlas, en una gran comunicadora e inspiradora motivacional. En sus conferencias, Teresa transmite con energía y optimismo conceptos como la fuerza interior, el espíritu de superación, la importancia de la determinación y la planificación de objetivos, así como la fuerza de la actitud y el trabajo en equipo.
‘SPEND IN Magazine’ tuvo la oportunidad de entrevistarla tras los recientes juegos en Río de Janeiro. Relajada y con esa sonrisa sempiterna que la caracteriza, nos contó el ‘después’ de su última gran hazaña. Sus quintos juegos paralímpicos.
Confiesa que ya necesitaba desconectar de piscina. No en vano, entrenamientos de seis y siete horas diarias, los siete días de la semana, unidos a una gran presión, forman parte de su día a día en las fechas precedentes a una competición de esta índole. Focalizar su carrera en el mundo del deporte, no fue producto de la casualidad. Siempre había sido algo natural en su vida. No así la competición.
Valora los metales en su justa medida. Más allá de lo aparente, no le reportan más felicidad que aquella que le da el hecho de poderlos compartir con las personas a las que quiere. Aquellas que le ayudan a conseguir sus objetivos, sus sueños.
Mujer de esfuerzo más que de talento, ella abandera la teoría de las 10.000 horas: cuando entrenas 10.000 horas, dice, al final te sale, asegura. Superación y esfuerzo.
Con este ritmo frenético, le preguntamos cómo es capaz de conciliar su cometido deportivo con su vida familiar. Teresa nos sorprende diciendo que agenda su día a día, junto con su marido, en Google calendar.
Allí quedan reflejados los tiempos reservados para la familia, espacio y tiempo inamovible. Sobre ellos, y de forma secundaria, se acomete todo lo demás. Tarea muy complicada en años olímpicos y épocas de competiciones, donde las estancias fuera de casa se alargan de forma exponencial. Una de las fórmulas que más ayudan a Teresa a conciliar su vida familiar es la de hacer partícipe e implicar a su hijo en cada uno de sus cometidos deportivos. “Explicarle y compartir, siempre funciona. Queremos que comparta con nosotros las similitudes existentes entre el mundo del deporte y la empresa”. Para Teresa son muchas, ya que en ambos se gestionan recursos, se cumplen objetivos, se es especialista en logística y en optimización del tiempo. Mucha responsabilidad y presión con grandes altibajos.
Su mayor pilar y el eje principal de su vida es su familia. Le ponen los pies en el suelo. Y su mayor medalla, la que nada tiene que ver con el oro, la plata o el bronce, es un niño que se llama Mariano y que tiene seis años. Su hijo.
Se considera una amante de la vida y no deja pasar los trenes. “Si tienes oportunidad de hacer cosas distintas, has de hacerlas. Vivirlas. Muchas personas no disponen de ellas. Si no las hiciera, me sentiría egoísta”. Subirse a esos trenes y llevarse grandes sorpresas, le apasiona. Porque si eres valiente, las sorpresas son siempre positivas.
Con esa vida tan intensa, le preguntamos por su hobbies. Leer, en cualquier parte, gracias a su libro electrónico, o escuchar música, suelen ser sus aficiones más habituales y con los que puede disfrutar casi en cualquier sitio. Aunque su mayor hobby en el momento actual, es disfrutar de cada uno de los instantes vividos con su hijo. (Sigue en PDF)