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Fundacion  Champalimaud

La Fundación Champalimaud ha colocado a Portugal a la vanguardia de la ciencia. Un proyecto que existe gracias a la generosidad de António de Sommer Champalimaud y el talento de Leornor Beleza, presidenta de la insitución.

Fundacion Champalimaud

Todo éxito comienza en la mente de un visionario. António de Sommer Champalimaud fue uno de ellos. Su espíritu emprendedor, su ambición y la determinación con la que afrontaba nuevos desafíos lo convirtieron en una de las figuras más importantes del panorama industrial y financiero de Portugal. Su último gran proyecto, el más generoso y desinteresado, nació tras su fallecimiento en 2004. En su testamento António Champalimaud había expresado su voluntad de destinar gran parte de su fortuna a la creación de una fundación en el campo de la biomedicina, de la que Leonor Beleza - ex Ministra de Salud de Portugal - sería la presidenta.
Hoy este deseo es una realidad, la Fundación Champalimaud ha colocado a Portugal a la vanguardia de la ciencia. El camino, sin embargo, ha sido largo y los inicios, complicados. “Construir cosas nuevas suscita siempre dudas, desconfianza y crítica. Nuestra reputación hoy compensa bien esta parte” recuerda Beleza. El primer reto fue definir las áreas de actuación en las que se centraría la iniciativa y que terminaron siendo la neurociencia, la oncología y la prevención de la ceguera. En todas ellas la institución ha conseguido grandes avances. El Programa de Neurociencias de Champalimaud reúne al mejor talento científico para desentrañar los secretos del cerebro humano, y el Premio de la Visión ha otorgado hasta el momento 6 millones de euros para la investigación y prevención de la ceguera en el mundo en desarrollo.
La organización también se ha convertido en uno de los grandes referentes en el campo de la oncología gracias al ‘Centre for the Unknown’ y su Programa de Metástasis Champalimaud. En sus instalaciones, investigación y atención clínica se desarrollan al mismo tiempo, los investigadores científicos conviven con médicos y personal clínico, y los laboratorios y consultas se complementan. El intercambio de visiones enriquece la labor de los profesionales, que comparten el centro y su tiempo con los pacientes. Poder ver a médicos e investigadores trabajando para ofrecerles un futuro mejor es capaz de renovar la ilusión de los enfermos de cáncer y hacerles afrontar su lucha bajo una nueva perspectiva. “Es en los resultados, en nuestra capacidad de dar una esperanza y un trato humano, científico y clínicamente diferenciado a todos los que nos buscan, donde reside mi mayor motivo de orgullo” ha asegurado la presidenta.
La colaboración con institutos de investigación, hospitales o universidades de distintas partes del mundo es también un pilar fundamental de la Fundación Champalimaud. “La ciencia no tiene fronteras y debe ser vista desde la perspectiva de la colaboración y el intercambio de saberes”. La cooperación con España es muy importante, un ejemplo de su buena relación es que “en este momento estamos organizando en conjunto con la Fundación Reina Sofía, ISC, Fundación Cien, Ciberned e IMSERSO una gran conferencia internacional sobre investigación y tratamiento de Alzheimer”.
Los valores de constancia y creatividad de Antonio Chambalimaud perdurarán junto a su apellido gracias a una fundación que apuesta por la educación y el futuro. “Vamos a seguir desafiando el futuro, a innovar, a trabajar mucho para que las personas puedan vivir la diferencia de ese esfuerzo conjunto de médicos, científicos y técnicos en favor del conocimiento y del bienestar”.