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ELLA ES INGLESA Y ÉL ES AMERICANO: EILEEN Y PHIL GREGORY DEJARON EL BULLICIO DE LOS ÁNGELES POR LA APACIBLE VIDA CAMPESTRE DE BAJA CALIFORNIA Y HAN ACABADO SIENDO EL ALMA DE LA VILLA DEL VALLE, UN ROMÁNTICO HOTEL BOUTIQUE QUE SE HA CONVERTIDO EN EL RETIRO PREFERIDO DE LOS AMANTES DE LA EXCLUSIVIDAD.

Eileen y Phil Gregory: Restaurante La Villa del Valle

La historia de La Villa del Valle es la historia de un flechazo ante el que sucumbieron Eileen y Phil Gregory cuando visitaron por primera vez, hace siete años, el Valle de Guadalupe. Sin pensárselo dos veces dejaron la Meca del cine por las apacibles latitudes de Baja California (México) y allí fundaron un nuevo hogar. “Mi marido tenía un estudio de música en Los Ángeles y yo era productora de películas. Un socio suyo sabía que aquí en el valle se producía un magnífico vino y que había posibilidades de poder producir el nuestro propio. A mi marido le encantó esta idea”.
Lo que no estaba previsto es que lo que comenzó como una segunda residencia en la que pasaban largas temporadas acabaría convirtiéndose en su residencia permanente y, desde hace cuatro años, en un ­romántico boutique-hotel. “Según íbamos pasando algunas temporadas aquí nos fuimos “enganchando”, estábamos tan a gusto que tomamos la decisión de que este tenía que ser nuestro lugar de residencia. Ahora no hecho nada de menos mi antiguo trabajo. Cuando me despierto digo ¡Gracias Dios mío por no tener que hacer más películas!”.
Siempre pensaron en adquirir una propiedad en Francia, pero el destino decidió de otra manera, a pesar de ello, su gusto por un cierto estilo de vida a la francesa queda patente en la personal decoración de la casa, una mezcla de estilo español y francés de la que se ha encargado personalmente Eileen mientras que las pinturas de las paredes han sido la obra de Gregory, el artista de la casa.
Nominada por Travel + Leisure como uno de los destinos más románticos del mundo, la Villa del Valle es, sobre todo, el lugar ideal
para los que buscan discreción y no es difícil cruzarse por los pasillos o en la piscina del hotel con alguna estrella de Hollywood en búsqueda de privacidad.
Este retiro de lujo ofrece la posibilidad de disfrutar de una vida campestre en un entorno cosmopolita rodeado de artistas y de gente divertida y amable venida de los cuatro puntos cardinales para disfrutar en un entorno ecológicamente sostenible. “Hace tan sólo unos años, comenta Eileen, producíamos programas en Londres y en Amsterdam sobre productos ecológicos y ahora aquí estamos produciendo nuestros propios productos. He pasado de producir mis propios programas a ser protagonista, este siempre fue mi sueño.” Pan, mermelada, yogurt, miel de sus propias abejas, huevos de las gallinas que pululan por el corral, huerto propio… Aquí todo es estrictamente casero y biológico, hasta los productos cosméticos ­realizados con las más de 300 plantas de lavanda bajo la marca Baja Botánica. “Elaboramos una amplia gama de productos corporales ecológicos como cremas, champús, perfumes, jabones… que además de estar en las habitaciones también están a la venta. El jabón lo elaboramos con aceite de nuestros propios olivos. Todo ha ocurrido poco a poco, os aseguro que todo esto lo soñé, pero ahora la realidad supera mi sueño…,” nos confiesa con entusiasmo Eileen Gray que no sólo no se arrepiente de haberlo dejado todo por este sueño sino que reconoce que fue una decisión más que acertada: “La gente es tan amable… Aquí la gente posee la cultura de Europa pero sin olvidar la cultura indígena. Tenemos muchos amigos y la gente es increíble. ¡México es el mejor país del mundo!”