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Magia en el asfalto

Se cumplen 70 AÑOS del nacimiento de FERRARI, la Scuderia italiana que ha conseguido madurar sin perder comba. Un Ferrari sigue siendo pasión y un sueño imposible al alcance de unos pocos.

Magia en el asfalto

El once de mayo de 1947, una bala carmesí, veloz como un relámpago rojo atravesó la tribuna de preferencia del circuito de Piacenza. Rugía desbocado sobre el asfalto impulsado por una competitividad irracional, violenta como una batalla. Lideraba la carrera ese bólido que lucía un escudo con un corcel negro cuando un problema en la bomba le retiró de la pista. Abandono. El 125 S volvió al box con sus pistones mudos. “Ha sido un fracaso prometedor” fue lo único que declaró Enzo Ferrari, el patrón de esa pequeña escudería cuya factoría estaba situada en la Via Abetone Inferiore de Maranello. Estaba en lo cierto, catorce días después, el día 25, ganó el Gran Premio de Roma, en el Circuito de las Termas de Caracalla de la ciudad. Setenta años más tarde Ferrrari puede presumir de una interminable lista de victorias: 15 campeonatos del mundo de pilotos y 16 de constructores en Formula 1, 15 campeonatos de Sport prototipo, 9 victorias en las 24 horas de Le Mans, 5 en las 24 horas de Dytona, 12 en las 12 horas de Sebring, 2 victorias en la Carrera Panamericana, 7 en la Mille Miglia… Mucho ha cambiado el automovilismo desde entonces, el gran Commendatore ya no está puntual en su despacho, pero en sus talleres se sigue viviendo la competición como una misión vital que convierte cada campeonato, cada gran premio, en una guerra en la que no hay prisioneros. Ferrari es en esencia eso: Pasión. Se cumplen setenta años de aquel debut y dentro de la intensa programación que la firma italiana ha preparado destaca la revisión del pasado que ha realizado el Ferrari Tailor Made junto a los diseñadores del Centro Stile. Se han seleccionado setenta modelos históricos de la Scuderia para realizar una reinterpretación en el que se hace referencia en su diseño a los elementos estilísticos y los rasgos más originales de cada uno de ellos. Setenta formas de sentir Ferrari que unen pasado y presente, que con toda seguridad se convertirán en piezas de colección en el futuro. Un homenaje al pasado de la marca en el que se incluyen joyas que, más allá de sus prestaciones mecánicas, están rodeadas por la magia de las personalidades que los encargaron como el 375 MM Pinin Farina Berlinetta de 1954 que Roberto Rossellini encargó para Ingrid Bergman. Una maquina tan superlativa y elegante como para dar nombre al color que el director eligió para su exterior, el “Grigio Ingrid”.
En cierta forma, si se repasa la serie de modelos elegidos, como el 340 América Barchetta de 1950 o el Dino 206 Competizione de 1967, para ser reinterpretados se puede decir que se han recuperado unas de las palabras más conocidas de Enzo Ferrari: “El coche más bello es el que todavía tenemos que construir”. Esa es la magia que inspira y, pese al paso del tiempo, conserva cada uno de los modelos que hoy se han puesto al día. Es la personalidad incontestable de 365 GT4 BB de 1971 de rompedora carrocería azul que incorporó a imitación de sus hermanos mayores de la Formula 1 el motor boxter de 12 cilindros con motor central que supuso un antes y un después en la gama de más altas prestaciones de la casa. Cada una de las “libreas”, el término con que han bautizado a cada una de las setenta actuaciones que componen esta serie especial son el reflejo de una historia que mezcla grandes pilotos, personajes de leyenda y competición. Ferrari es parte de la cultura popular, un sueño imposible al alcance de unos pocos. Sueños de adolescente para hombres maduros que sienten al volante esa juventud, tan impetuosa como irreflexiva, que se pierde bajo el peso de la responsabilidad. Un espíritu que muy bien se puede sentir al contemplar las líneas de 458 Speciale A de 2014 que cierra la selección hecha por los diseñadores del Ferrari Tailor Made. Este modelo con su vanguardista modelado, su carrocería amarilla surcada por una banda blanca y azul es la mejor celebración de todo lo que significa Ferrari, del placer de la conducción, de la competitividad hecha estilo de vida, del insaciable apetito de vivir, de buscar líneas de meta que nunca se alcanzan definitivamente.