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"Poder acercar a todo el mundo el ballet clásico es todo un privilegio y una responsabilidad. Lo bonito de la Gala Internacional de Ballet es que asiste mucha variedad de público"

Alvaro Rodriguez Piñera

Ser un virtuoso en el arte de bailar es un privilegio reservado a unos pocos. Álvaro Rodriguez Piñera es bailarín de profesión, de vocación y de devoción. Este gijonés de 28 años, comenzó con tan solo seis años a estudiar danza, danza española, flamenco y folclore en el Centro de Danza Karel en Gijón bajo la dirección de Carmen Elvira. Su gran salto vino en 2015 cuando entró en el Real Conservatorio Profesional de Danza de Madrid y a partir de ahí su carrera ha sido imparable. Ha actuado con los bailarines más prestigiosos en los teatros más importantes del mundo como el Teatro de La Fenice en Venecia, el Théâtre Chaillot y el Théâtre des Champs- Elysées en París, el Britten Theatre en Londres, el Teatro Greco Antico de Segesta en Sicilia, la Guangzhou Opera House y la gran Ópera de Pekín en China, donde obtuvo muy buena crítica por su papel principal como príncipe en 'El Cascanueces'. Sin embargo y, a pesar de los aplausos, Álvaro Rodriguez Piñera no ha perdido nunca de vista sus orígenes y, siempre que tiene ocasión, vuelve a Asturias para regalar al público todo su arte.
Este verano Álvaro fue el encargado de la dirección artística de la II Gala Internacional de Ballet celebrada en el Teatro Jovellanos de Gijón. Durante la gala actuaron bailarines del Royal Ballet de Londres, de la Ópera Nacional de París, del Ballet de Portugal y de la Ópera Nacional de Burdeos representando conocidas obras de la danza clásica como La Bayadera, El lago de los cisnes o El corsario. Itziar Mendizabal, Claire Teisseyre o Ashley Whittle son algunos de los nombres de los bailarines que componían el magnífico elenco artístico.
Para Álvaro Rodriguez Piñera dirigir esta gala es un gran esfuerzo pero, al mismo tiempo, un verdadero privilegio que le permite poner su granito de arena para acercar más al público el mundo del ballet que, en ocasiones, resulta tan desconocido. “Lo bonito de la Gala Internacional de Ballet es que asiste mucha variedad de público. Llevamos muchos meses de preparación para poder mostrar lo mejor de nosotros”, declaró el bailarín al comienzo del evento.