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LA CETRERÍA: UN ARTE

EN EL EXTREMO OESTE DE MONGOLIA SOBREVIVE UNA PEQUEÑA COMUNIDAD DE PASTORES DE ORIGEN KAZAJO QUE SIGUE PRACTICANDO EL ARTE DE LA CETRERÍA COMO MODO DE SUBSISTENCIA. SE TRATA DE UNA DE LAS MAYORES ALIANZAS VIVIDAS ENTRE EL SER HUMANO Y EL ANIMAL; ES EL ARTE DE CRIAR, DOMESTICAR Y ENSEÑAR A LAS AVES RAPACES A CAZAR. UNA TAREA COMPLICADA DE LA QUE SURGE UNA ALIANZA QUE JAMÁS SE ROMPERÁ.

LA CETRERÍA: UN ARTE

Dicen que lo más complicado de todo el proceso es que el ave regrese al brazo de su amo, una técnica que requiere meses de práctica y que, a veces, ni se consigue. Los cetreros lo saben bien, ellos se encargan de domesticar a estas grandes aves señoriales como los halcones, los azores o las águilas reales con el objetivo de cazar a otros animales, ya sean otras aves o especies de tierra como liebres o conejos. Tras largas y duras semanas de entrenamiento, al final se forma una mágica relación de lealtad entre el animal y el hombre.
Esta ancestral práctica, que se puso de moda en la Edad Media entre la nobleza, ha sobrevivido al pasar de los años entre algunos de los amantes de la naturaleza. De hecho, en la actualidad, hay algunos países de tradición cetrera como Emiratos Árabes que ya han solicitado a la UNESCO que la cetrería sea nombrada Patrimonio Cultural Inmaterial, una iniciativa a la que España también se ha adherido. No obstante, desde la Edad Media hasta la actualidad la práctica de la cetrería -aunque mantiene su esencia- ha cambiado bastante y se ha adaptado a los nuevos tiempos. Antiguamente, estas aves eran capturadas para luego ser entrenadas, algo que en estos momentos ocurre con menor frecuencia porque normalmente son criadas en cautividad. También ha cambiado el objetivo, antaño
­se usaban como método de subsistencia y hoy se ha convertido más en un deporte o incluso en una técnica disuasoria muy utilizada en algunos ­aeropuertos, como el de Barajas, que usa a estas majestuosas aves para ahuyentar a otras que podrían provocar accidentes durante las maniobras de despegue y aterrizaje.
Sin embargo, en algunas zonas del planeta la cetrería no ha cambiado tanto. Sólo hace falta indagar un poco para encontrar ejemplos de comunidades en las que esta práctica se mantiene intacta, como en Mongolia. Allí los descendientes de Gengis Khan siguen practicándolo como modo de subsistencia. Este inmenso territorio, cinco veces mayor que España, se extiende desde el mar Caspio hasta el oeste de la frontera con China. Al este de las colinas verdes de Altai, al norte de las montañas de los Urais y al sur del desierto de Kyzylkoum, se encuentra la mayor de las cinco repúblicas de la ex Unión Soviética, Kazaquistán. En esta tierra de contrastes donde se pueden ver las estepas con el desierto, el mar y las montañas, las nieves eternas y los bosques, una pequeña comunidad de pastores de origen kazajo sobrevive entre los valles de la provincia de Bayan Ölgii, en el extremo oeste de Mongolia...