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Henri Abelé, un gran <i>champagne</i> gastronómico

CON UNA LARGA TRADICIÓN HISTÓRICA QUE COMIENZA ANTES DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA, EL CHAMPAGNE HENRI ABELÉ ES UNO DE LOS MÁS COTIZADOS A NIVEL MUNDIAL. VINOS PERFECTOS PARA LAS MEJORES CELEBRACIONES.

Henri Abelé, un gran champagne gastronómico

La maison Henri Abelé, fundada en 1757 en Reims, es una de las cinco casas anteriores a la Revolución Francesa. En sus cavas se han escrito grandes páginas de la historia de este singular vino que es el champagne. Vino que sin duda nació como vino de celebración, pero que hoy es también un gran caldo para acompañar a la mejor gastronomía como es la de los restaurantes del Reyno de Navarra.
La actual gama de Abelé es completa como corresponde a una gran marca. Los tradicionales Brut en blanco y Rosé; la colección de millésimés disponibles; 1986, 1990, 1996, 1998; el especial Blanc de Blancs; el Soirées Parisiennes y las Cuvées de Prestige “Le Sourire de Reims” en blanco y en rosé.
Entre todos ellos el más extendido y polivalente de la gama es el Brut traditionnel; un champagne de burbuja fina y constante, espuma estable, tostados, lácticos, notas de bollería, vinoso y consistente, con un final maduro y elegante que se alarga en el postgusto. Y el más especial, una joya que sólo aparece con las grandes añadas: “Le Sourire de Reims”, rosé de Riceys, que se elabora con el Pinot Noir que ya tomaba Luis XIV y que después se convirtió en un clarete tranquilo, raro y muy reputado aún hoy día. Como champagne rosé presenta un interesante y curioso registro de setas que, combinado con los lácticos y la crema fresca, sugiere una elegante mantequilla de trufa. Se trata de un champagne altamente gastronómico, que aguanta con carnes rojas y platos elaborados y consistentes.