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Finca Señorío de Rioja nos presenta sus manzanas

EN LA RIOJA, EN PLENA “RUTA DE LOS DINOSAURIOS” Y A DOS PASOS DE UNO DE LOS MAYORES YACIMIENTOS DE HUELLAS, SE ENCUENTRA LA FINCA SEÑORÍO DE RIOJA, UNA EXPLOTACIÓN AGRÍCOLA DONDE CRECE, EN PECULIARES CONDICIONES CLIMÁTICAS, UNA DE LAS MEJORES MANZANAS DEL MUNDO.

Finca Señorío de Rioja nos presenta sus manzanas

Ni el caviar, ni la langosta, uno de los últimos lujos en ­gastronomía es la manzana y no una ­manzana cualquiera sino la de la Finca del Señorío de Rioja, una manzana con “denominación de origen” que se rifan las mesas más selectas. Fuji o Golden, esta fruta cultivada en el ­Valle de Linares en un micro clima único, a más de 700 metros, madura lentamente a causa de la altura y no sufre los estragos del calor ­veraniego, por ello la concentración en ácidos y azúcares es excepcional y su sabor inigualable gracias a la combinación de ambos en la justa ­proporción.
“El color tan intenso de nuestras manzanas Fuji es difícil de encontrar en cualquier otra finca de España”, matiza, Gabriel Sáez Benito gerente de la explotación.
La aventura de la Finca del Señorío de Rioja comenzó por casualidad, cuando Raúl Sanz, su propietario, se encaprichó de estas tierras pensando en construir una casa de campo en un terreno en el que cultivar árboles frutales. Quería que los frutos de sus manzanos tuvieran el sabor de su infancia y su empeño se vio recompensado desde la primera cosecha, su alegría fue inmensa al comprobar que hacía mucho tiempo que no saboreaba unas manzanas como aquellas, puso a prueba a familiares y amigos y todos coincidieron en que esta fruta era única.
El proyecto se puso en marcha rápidamente, el producto iría dirigido a aquellas personas que poseen un buen paladar y facilidad para recordar sabores, sobre todo sabores de antaño, aquellos que cada
vez es más difícil encontrar. A la parcela inicial situada en plena Sierra de la Alcarama en el término de Igea en La Rioja Baja se fueron añadiendo otras que se han ido adquiriendo poco a poco y en tres años de vida la explotación ya roza las 40 hectáreas.
El producto aquí se trata con mucho cariño, las manzanas se recogen a mano, una por una, y se cortan rabo a rabo para que al dejarlas en los cestos no se dañen unas con otras. La recolección comienza en octubre y acaba en noviembre, se trata de una cosecha tardía que como en el caso de la uva, permite que la fruta concentre el máximo sabor. La calidad siempre prima sobre la cantidad y la finca cuenta con la colaboración del Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico Agroalimentario que garantiza el uso ­eficiente de los recursos mediante técnicas que respetan el medio ambiente, sin ­abonos químicos para que la tierra ­permanezca “limpia”. Una tierra en plena “ruta de los Dinosaurios” ya que en plena finca, en la era del “Peladillo”, se encuentra uno de los yacimientos con mayor número de huellas de Europa (1.766 huellas) y el tercero del mundo.
Sólo hay una forma de comprobar lo que ni las más grandilocuentes palabras pueden llegar a expresar, y es, degustando este fruto exquisito, para ello basta con dirigirse a las mejores fruterías de cada ciudad porque la distribución de la Finca Señorío de Rioja sólo llega a lo mejor de cada casa.