guía de ocio

Café Tomaselli
 

Café Tomaselli

Cuando el ejército turco fue derrotado después de su segundo asedio a Viena dejó tras de si una huella imperecedera, una haba de sabor ligeramente amargo que acabó convirtiéndose en la base de la cultura austriaca, el café. En Viena los cafés comenzaron a propagarse y en Salzburgo, donde llegó rápidamente la boga del Wiener kaffeehaus, abrió sus puertas en 1705 el Café Tomaselli. Su éxito fue rotundo y desde entonces, transmitido de generación en generación, no ha dejado de ser el lugar ineludible en la ciudad para degustar cualquiera de sus 11 variedades de café u otra de sus grandes especialidades, el chocolate. Su atmósfera clásica ya sedujo en su día a un joven Mozart y durante años, sus camareros ataviados a la antigua usanza sirvieron el famoso vino Mazermino, el mismo que hizo famoso el Don Giovanni de Mozart, a los clientes que repetían la célebre frase de la ópera, “Por favor, que me sirvan otro vino, qué excelente es Mazermino”.
Por ello, para abordar una jornada de shopping no hay mejor forma que comenzar con un café en Tomaselli acompañado por una selección de repostería casera, tartas, pasteles y strudels, leyendo la prensa del día. Y si se ha dejado seducir por la noche salzburgesa, tenga en cuenta que este café es el primero en abrir sus puertas al alba y que, como dicen en la ciudad, “los pajaritos de la noche” tras apurar su última copa podrán entrar por la puerta de servicio y desayunar en la misma cocina de la cafetería mientras despunta el nuevo día.
Informacion
Alter Markt, 9.
Visita nuestro reportaje de Salzburgo
www.tomaselli.at
Café Tomaselli