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Lo que vi en América de Gilbert K. Chesterton
Reza en la información editorial de Lo que vi en América, muy acertadamente: “Chesterton no fue nunca un buen turista, pero sí un excelente viajero, al menos en el sentido de que nunca pudo quedarse quieto.” Y en las primeras reflexiones sobre su paso al otro lado del Atlántico, el autor inglés quita valor a la importancia del viaje, a lo que significa ir de un lugar a otro para ver, para contemplar o atestiguar cómo van las cosas por el mundo. Chesterton siempre fue un hombre de despacho, de biblioteca, de todo lo que de aventura pueden regalarnos unas estanterías bien repletas de libros. El viaje, confirma siempre, tiene demasiado de diversión y poco de instrucción. Sin embargo Chesterton viajó a América y este libro, salpicado de juegos de ingenio, nos habla desde un hotel de Broadway sobre los irlandeses en Nueva York, el campo, el hombre de negocios… Una perspicaz visión de los EE.UU en los albores del siglo XX.
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