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watches & jewellery

Boucheron. Winter Wonderland

BOUCHERON fue la primera casa francesa en desembarcar en Moscú hace más de un siglo. En un guiño al pasado, la colección de alta joyería creada para este invierno recupera el espíritu de la Rusia Imperial.

Boucheron. Winter Wonderland

La nieve, el hielo, los glaciares, los animales polares... Boucheron nos propone un viaje al pasado brillante de la Rusia del siglo XIX en su última colección: Hiver Impérial. La casa de alta joyería fue la primera en abrir sus puertas en la Place Vendôme de París, y desde entonces los descendientes de Frederic Boucheron han guiado las colecciones manteniendo el estilo libre y elegante de Boucheron, creando los clásicos del futuro.
El carácter y la naturaleza polar de los rusos, unidos al clasicismo y a la elegancia del imperio de los zares, han servido de inspiración para una serie de piezas que representan con maestría los paisajes fríos del lago Baikal a través de diamantes y zafiros, la nieve con perlas australes, y las cúpulas de los palacios con piedras preciosas. Tres son las series en las que se dispone este paseo por el invierno ruso.

La primera, Lumière de Nit, nos desvela el misterioso lado de la naturaleza en las noches polares. Cuando el ser humano se ausenta, los animales y el hielo reinan en el 'Grand Nord'. Flocon Impérial abre este capítulo; oro blanco, cristal y diamantes para convertir un copo de nieve en una joya sublime, cargada de detalles, que se presenta en forma de gargantilla, colgante, anillo y pendientes, imitando los primeros broches y collares que Boucheron creó en torno a 1900. Grand Nord nos habla de los bosques de la taiga, cubiertos de nieve, de las ramas de los árboles sin hojas y del rocío de la madrugada. Las esmeraldas, espinelas negras y diamantes se unen para transformar el norte en sortijas, relojes, y broches. Cierran esta serie los zorros, lechuzas, lobos, linces y otros animales polares que han sido retratados con gracia en piezas que cuidan hasta el detalle más minúsculo.
Esta historia invernal contada por Boucheron recala en los trajes tradicionales y en las joyas imperiales embellecidas con perlas, diamantes y piedras preciosas.

Femmes Boreáles pone el foco en el lago Baïkal, de aguas cristalinas y puras representado con piedras aguamarina y perlas, el colmo del lujo y del refinamiento para las mujeres en el siglo XIX. Las joyas de entonces inspiran la serie, que aborda con un giro contemporáneo la elegancia eterna de los zares. Esa pasión por las perlas se reinterpreta en el capítulo Perles Australes y Nevesta, dando lugar a piezas equiparables a los trajes de haute couture.
La tercera serie de la colección es una oda a las ciudades imperiales de Rusia, donde los tejados y cúpulas con forma bulbosa se transforman en un caleidoscopio de piezas. Boucheron absorbe el diseño de elementos del barroco Naryshkin, el estilo arquitectónico que predomina en la zona noreste de Moscú, y los traslada a collares gráficos, o anillos y pendientes de colores inspirados por la luz del norte en un día de invierno.
A través de las piezas de alta joyería, Boucheron nos lleva de viaje al corazón del invierno helado, exhuberante y majestuoso del antiguo imperio de los Romanov.